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Derechos Humanos: Boletín Día a Día del 2 al 8 de agosto de 2007

Sábado, 11 de Agosto de 2007

 
Boletín Día a Día del 2 al 8 de agosto de 2007

 

 

Pánico por amenaza paramilitar en el norte del Tolima

En varios municipios de la región del norte del departamento del Tolima entre los que se encuentran Villahermosa, Venadillo, Murillo, Líbano, Anzoátegui y Santa Isabel, paramilitares han difundido un comunicado en el que anuncian el reclutamiento por la fuerza de los hijos de los campesinos.


También amenazan con matarán a toda persona que salga a hacer protestas sociales contra el gobierno de Uribe, que según el comunicado de los ‘paras’, estarían previstas a realizarse los días 5, 6, y 7 de agosto, fecha en el que el Presidente cumple un año de su reelección y cinco de todo su mandato, que ha sido nefasto para el país.


El comunicado de los criminales prohíbe la circulación de todo vehículo durante esas fechas y pone como objetivo militar a los conductores que incumplan las órdenes. El pánico tiene sumidos a los campesinos que han empezado a desplazarse y a sacar a sus hijos calladamente de la región para mantenerlos a salvo.


Hay versiones no confirmadas de que de la vereda La Flor, en Villahermosa, han desaparecido cuatro jóvenes y que estaría en poder de los ‘paras’. En el centro educativo Normal Departamental Integrada de Villahermosa, no asistieron a clases durante la semana 15 niños. Para protegerlos, sus padres optaron por enviarlos a Ibagué y Bogotá.


En el municipio de Líbano la gente ha denunciado que los paramilitares se llevaron a un joven del casco urbano y a otros dos del corregimiento Convenio. 14 estudiantes no asistieron a clase el día viernes en el Instituto Nacional Isidro Parra.


Mientras los campesinos y sus hijos se están desplazando en silencio, el comandante de la Policía del departamento del Tolima, coronel Jorge Enrique Cartagena, le manifestó a los medios que el panfleto amenazante no es creíble.


Para no permitir las manifestaciones de inconformidad de la población contra el Gobierno, autoridades civiles, militares y algunos medios de comunicación, han hecho circular la versión de que dichas manifestaciones estarían siendo impulsadas por la guerrilla, justificando veladamente las amenazas paramilitares.


Varias organizaciones defensoras de derechos humanos, llamaron la atención de las demás organizaciones sociales, a la Defensoría del Pueblo, a la Procuraduría y a organismos internacionales a estar pendientes de la situación para proteger y acompañar a las comunidades altamente vulnerables.


Colombia y el terrorismo de estado


En el encuentro nacional de victimas del terrorismo de estado realizado en Bogota los días 26, 27 y 28 de julio, los familiares de las victimas y representantes de las organizaciones sociales, sindicales, LGTB, campesinas, afro colombianas, indígenas partidos políticos de oposición como la Unión Patriótica y el PCC hicieron presencia en este evento, exigiendo al estado colombiano toda la vedad, todas las garantías y justicia por los crímenes cometidos y que aun se encuentran en la completa impunidad.

 

Campesinos e indígenas denunciaron la constante persecución y estigmatización por parte de las FFMM y Paramilitares con el consentimiento del gobierno nacional ya que estas defienden a toda costa su autonomía

 

VOZ entrevisto a Gilberto Arlan líder Kamkuamo

 

VOZ: ¿por que el estado colombiano es responsable de los sufrimientos de los pueblos indígenas?

 

Gilberto Arlan: Por que el estado nos criminaliza y estigmatiza las FFMM y Paramilitares victimizan y reprimen a los pueblos indígenas Naza, Yupa, Wayu, Kankuamos, Wiwa, Kofan, Witoto, Korewage entre otros somos victimas de desplazamientos, amenazas, atentados y asesinatos  van mas de 300 desplazados 342 muertos y 7 desaparecidos se ha afectado el tejido social han hecho daños irreparables con el asesinato de nuestro Mamo(sabio de la comunidad) es como si se quemara una biblioteca donde reposa toda la información.

 

VOZ ¿Cómo debe reparar el estado todo este daño causado?

 

G,A: Debería empezar por la dignificaciòn de cada uno de los miembros de la comunidad, se debe hacer una reparación colectiva como la reconstrucción del tejido social, como fortalecer la autonomía de nuestras comunidades de la justicia  y culturalmente etcétera

 

El estado debe darle educación a los huérfanos primaria  secundaria y superior, debe reconocer públicamente el daño causado a nuestras comunidades, debe desmontar las leyes que afectan a los pueblos indígenas.

 

Gilberto Arlan finalizo diciendo que los pueblos indígenas declaraban persona no grata al presidente Álvaro Uribe Vélez Y a todos sus ‘paracos’.


Portazo de Uribe al profesor Moncayo

Después de haber recorrido a pie más de 1.000 kilómetros en busca de convencer al Presidente para que acceda al acuerdo humanitario para lograr la liberación de su hijo y los demás cautivos, el profesor Moncayo recibió del presidente Uribe un portazo en la cara

Por Camilo Raigozo. VOZ


En medio del conflicto económico, político, social y armado que padece el país desde hace más de cinco décadas, el 21 de diciembre de 1997 la insurgencia de las Farc atacó la base militar de Patascoy en el departamento de Nariño. En el combate murieron 10 soldados y 25 más fueron hechos prisioneros de guerra por ese grupo guerrillero. Fue entonces cuando empezó el sufrimiento para la familia Moncayo Cabrera. Dolor que comparten con otras 46 familias.


Vista parcial de la Plaza de Bolívar en el recibimiento al profesor Moncayo. Foto C. Raigozo


De los militares de Patascoy puestos en cautiverio por las Farc, 23 consiguieron la libertad gracias al acuerdo humanitario llevado a cabo entre ese grupo insurgente y el gobierno del presidente Andrés Pastrana en junio de 2001, quedando por fuera el cabo primero José Libio Martínez y su compañero, también cabo primero, Pablo Emilio Moncayo Cabrera, hoy los retenidos más antiguos del país, pues en menos de cinco meses cumplirán 10 años perdidos en las selvas de Colombia.


Desde la posesión de Álvaro Uribe como presidente el 7 de agosto de 2002, las Farc le han propuesto con insistencia realizar un intercambio humanitario de prisioneros, despejando para ello los municipios de Pradera y Florida en el Valle del Cauca, sin encontrar ninguna respuesta seria por parte del mandatario. “No despejaré un solo milímetro cuadrado a los criminales de las Farc”, ha dicho en múltiples ocasiones el Presidente. Hay quienes afirman con asombro, que mientras el presidente Uribe se niega a despejar un milímetro para liberar a los militares y civiles en poder de las Farc, le ha entregado el país a los paramiliatares.


En vista de tantos intentos fallidos y tantas ilusiones frustradas por ver a su hijo nuevamente en casa, el profesor de ciencias sociales en una institución educativa en su pueblo, Sandoná, situado en las goteras de los límites con Ecuador en el departamento de Nariño, Gustavo Moncayo, optó por realizar una empresa gigante e insólita: recorrer a pie más de 1.000 kilómetros que hay desde su pueblo hasta la Plaza de Bolívar en Bogotá para llamar la atención tanto del Gobierno y las Farc, como de la sociedad colombiana, para que impulsen con urgencia el anhelado acuerdo humanitario que saque del sufrimiento que padecen las familias de los retenidos en las selvas.


Llegada a la Plaza de Bolívar


En su proeza de 46 días, el profesor Moncayo pisó tierra de ocho departamentos sin que ningún obstáculo lo hicieran desistir de sus objetivos. Fue así como el pasado primero de agosto culminó su travesía en la Plaza de Bolívar de Bogotá, donde lo recibieron con admiración y cariño decenas de miles de personas que se volcaron a las calles y a la Plaza para saludarlo y ratificarle su apoyo.


En su discurso de esa tarde el profesor criticó a la sociedad colombiana y al Presidente por su indiferencia frente al acuerdo humanitario y afirmó también que el Gobierno invierte mucho más en la guerra que en educación. “Hoy Colombia ha dicho sí al intercambio humanitario”, dijo


El profesor le contó a la muchedumbre que lo escuchaba con atención en medio de las arengas a favor del “acuerdo humanitario con despeje ya”, que cuando tuvo que visitar un hospital por sus laceraciones en los pies, le tocó pernoctar sobre una “camilla” a la que los resortes de la colchoneta se le salían por todos los lados causándole más maltrato del que ya tenía. Cuando concurrieron los medios, la enfermera quiso tapar por pena los alambres de la colchoneta. El profesor lo impidió diciéndole “no hay que taparlos, esa es nuestra miseria”.

También contó el “Caminante por la paz” entre otras múltiples anécdotas, que en su camino, le habían salido dos niños a su encuentro para saludarlo y desearle la pronta liberación de su hijo. Cuando él los miró, vio que en vez de calzado tenían barro en sus pies. Una señora le comentó que eran niños trabajadores y que tenían ocho y nueve años de edad. Según le contaron los niños, ellos trabajan el barro y cuando el patrón esta bien, les paga 2.500 pesos el día, y cuando está mal 2.000 pesos. “¿Es justo que los niños estén trabajando y no en la escuela?”, se preguntó el profesor.

Portazo de Uribe al profesor


En su primera noche en la Plaza de Bolívar en la capital, “El caminante de la paz” se reunió con los representantes de la Iglesia Católica y con 19 embajadores en Colombia. Al otro día lo hizo con el presidente Uribe durante tres horas, en las que el mandatario le ratificó al humilde profesor que no haría despeje por ningún motivo. La arrogante respuesta del Presidente sumió a Gustavo Moncayo, a doña Stella Cabrera, padres del cabo Pablo Emilio, y a otros familiares de retenidos que los acompañaban en esos momentos en una profunda desilusión.


Momentos de tensión se vivieron en el encuentro entre el Presiente y el profesor Moncayo. Foto El Espectador.


Al encuentro con el maestro, el Presidente acudió con un séquito de intimidantes personalidades de su gabinete. Lo acompañaron entre otros, el ministro del interior, Carlos Holguín Sardi, el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, el canciller, Fernando Araujo, el intendente John Pinchao y otros mandos militares. Con dignidad el profesor Moncayo no se dejó amilanar y en un momento de su proclama le dijo a Uribe: “usted no es ningún dios para que se crea el dueño de la vida de mi hijo”.


Luego de la reunión en el cambuche del maestro, el estratégico Presidente llevó a su adversario a su terreno predilecto donde todo estaba preparado para una victoria segura, desde luego, como siempre, con el apoyo incondicional de los poderosos medios. El debate en la plaza pública. Pero con lo que el vociferante mandatario no contaba era con la férrea dignidad del profesor Moncayo y con el rechazo unánime de las miles de personas que respaldaron al ‘Caminante por la paz’. Al Presidente le gritaron entre otras arengas, “¡paraco asesino!, ¡paraco asesino!”. Uribe, por su parte, aseguró que los manifestantes eran saboteadores "que vienen a abrirle el camino a la guerrilla".


El Presidente de manera oportunista manifestó, que “Si las Farc liberan a los secuestrados, con participación de la comunidad internacional, el Gobierno acepta una zona de encuentro para pactar la paz en 90 días con las Farc”, Uribe recibió inmediatamente una rechifla de la concurrencia debido a que la propuesta planteada era una burla al sufrimiento de las familias que esperaban un gesto de grandeza del Presidente.


Continuó con otro ofrecimiento igual de ridículo al anterior. Dijo que liberaría a algunos guerrilleros presos en Colombia con la condición de que no volvieran a la guerrilla, sí las Farc liberaban a los detenidos. A los guerrilleros extraditados a Estados Unidos, Simón Trinidad y Sonia, no los tendría en cuenta.


La dignidad del ‘Caminante por la paz’


Por su parte el ‘Caminante por la paz’ refutó las condiciones de Uribe para lograr la liberación de los secuestrados, criticó las acciones del Gobierno en torno a los acercamientos con las Farc y aseguró que la liberación de hace más de dos meses de más de 170 guerrilleros presos no sirvió de nada. “La liberación de Granda no sirvió de nada, porque el no es vocero de las Farc”, dijo indignado Moncayo y agrego a continuación, “entonces para que hacer propuestas que no sirven. No hay que hacer propuestas por hacer propuestas”, le indicó el ‘Caminante’ al Presidente, en medio de fuertes aplausos del público.


Un portazo recibió el profesor Moncayo y su esposa del presidente Uribe. Foto El Tiempo


¿Por qué tenemos que esperar nosotros que a nuestros hijos nos los entreguen como a los diputados del Valle? Quien haya disparado la bala ya no importa, lo importante es ahora que los entreguen con vida”, increpó entre otras cosas indignado Moncayo a Uribe.


Luego, mientras el presidente continuó su perorata en tono enérgico, el profesor y su mujer se fundieron en un abrazo y lloraron largamente, ante la mirada compasiva de los asistentes a la Plaza de Bolívar, que con rabia le seguían gritando a Uribe: “¡paraco asesino!, ¡paraco asesino!, ¡paraco asesino!”.


Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado colombiano por ejecución extrajudicial de indígena


(Autor: CCAJAR ) Esa noche, mientras la familia dormía, miembros del Ejército Nacional, ingresaron ilegal y violentamente al hogar de Germán Escué, en el que se encontraban varios de sus familiares incluyendo su pequeña hija de tan solo unos meses de edad. Los militares, comandados por el cabo Camacho Riaño, registraron la vivienda y, mientras preguntaban dónde estaban las armas, calificaban a Germán de guerrillero y lo golpeaban. Finalmente, lo ataron, lo sacaron del hogar materno y a los poco minutos lo asesinaron.

Germán Escué, era un reconocido líder comunitario. Desde niño, participó en asuntos de la vida política y cultural de la comunidad de Vitoyó, asumiendo una temprana defensa de sus derechos. Germán, aún siendo muy joven, fue Cabildo Gobernador suplente, administrador de la tienda comunitaria y luchador al lado de su padre Mario Pasú por la defensa del territorio y el no pago de terraje.

Para la Corte, la pérdida de un líder para el Pueblo Paez significó una “desmembración y daño a la integridad de la colectividad; frustración ante la enorme confianza depositada en él para ayudarlos a realizar el buen vivir y, sentimientos de pérdida ante los esfuerzos colectivos realizados para que, apoyado por su comunidad, pudiera actuar en desarrollo de su misión como persona especial”.

En el trámite del caso, el Estado colombiano reconoció su responsabilidad internacional por violación a los derechos a la vida, a la libertad personal, a la integridad personal y a la protección y garantías judiciales.

un pedido de perdón y de solidaridad a ustedes, manifestándoles que todo el daño que se ha causado quizás no lo podamos reparar, pero haremos todo lo que en nuestras manos esté para poder acompañarlas a ustedes y hacer lo que como sociedad nos corresponde para reparar a aquellas personas que se han visto afectadas por hechos que nunca debieron ocurrir y por acciones de agentes del Estado que irresponsablemente y con clara violación de su autoridad incurren en hechos que afectan a ciudadanos que como ustedes nunca debieron haber sufrido el rigor de los hechos que les ha correspondido. [...]

La Corte, otorgó efectos a este reconocimiento de responsabilidad y determinó los alcances de cada una de las violaciones, particularmente en lo que tiene que ver con la justicia, asunto en el que estableció claramente que “el lapso de 19 años que ha demorado la justicia interna en el presente caso es notoriamente irrazonable” y que las autoridades deben desarrollar una acción investigativa seria y diligente. Para la Corte, una debida diligencia en los procesos investigativos requiere que éstos tomen en cuenta la complejidad de los hechos, el contexto y las circunstancias en que ocurrieron y los patrones que explican su comisión, en seguimiento de todas las líneas lógicas de investigación. Las autoridades judiciales deben intentar como mínimo, especialmente en casos de ejecuciones extrajudiciales: a) identificar a la víctima; b) recuperar y preservar el material probatorio relacionado con los hechos; c) identificar posibles testigos y obtener sus declaraciones; d) determinar la causa, forma, lugar y momento en que se produjo el ilícito, así como cualquier patrón o práctica que lo pueda haber causado; y e) en caso de fallecimientos, distinguir entre muerte natural, accidental, suicidio y homicidio.

Adicionalmente, la Corte Interamericana consideró que el Estado colombiano también era responsable por injerencia arbitraria y abusiva en el domicilio de Germán y su familia.

Finalmente, aunque la Corte valora positivamente la entrega de los restos de la víctima a sus familiares y Comunidad, lo cual posibilitó el entierro de la víctima conforme a las tradiciones, usos y costumbres del pueblo Paez, tiene en cuenta que los familiares esperaron cuatro años al Estado para que los restos del señor Escué Zapata les fueran entregados, considera que la espera prolongada de más de dos años tuvo repercusiones de carácter espiritual y moral en los familiares, puesto que conforme la cultura Nasa desde que el niño nasa nace se siembra el cordón umbilical en la Madre Tierra [...] para que germine la vida. Ahora, cuando se muere igual lo sembramos, no lo enterramos, para qué ahí esté la vida. Pero al llevarlo es irrespetar a la cultura, a la Madre Tierra. Llevarlo de su seno es como cortar el vientre de una mujer que lo vio engendrar, procrear y crecer. Es una afectación cultural bastante grande, igual genera la desarmonización y el descontrol del territorio.




 

 

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